Almeyda 1-0 Depresión

almeyda buena“Un día sentí que se me dormía la mitad del cuerpo”, cuenta Matías Almeyda en el libro “Almeyda. Alma y vida”, de Diego Borinsky. “Del club me llevaron a un hospital para hacerme un montón de chequeos de la cabeza, el tema de la sensibilidad, y bueno, el resultado fue que tenía ataques de pánico y los manifestaba de esa manera. Me medicaron con antidepresivos y ansiolíticos, pero no les di bola, nunca los tomé”. Eso pasó en el Inter, antes de su primer retiro del fútbol en 2009.

Matías cree que siempre tuvo depresiones pero que nunca quiso verlo. La cosa siguió. Además de ansiedad y depresión sus excesos con el alcohol, que eran algo frecuentes, empezaron a volverse muy preocupantes. Dos veces tuvo que verlo el médico a escondidas.

Cuando lo ves a Almeyda, ¿qué ves? Para mí es el lindo de la clase, con una sonrisa enorme, el pelito así. Sumale ídolo de River, estrella en el Inter, 5 de la selección en dos mundiales. Tiene esposa y 3 hijas, amigos, fans y un pueblo que lo adora. ¿Qué puede fallar?

En los años post retiro todo escaló. Los malos pensamientos se instalaban y Matías se iba quedando cada vez más tiempo en su casa sin ganas de nada. A veces sentía que se moría y otras se quería morir. No le da vergüenza hablar de eso. Cuando lo cuenta, es honesto y valiente, hasta considera que lo que le pasó fue un poco por egoísta.

Pero un día una de sus hijas estaba teniendo problemas en el colegio y, ante un encuentro con un terapeuta, lo dibujó como un león cansado, enfermo, sin pelos ni dientes. Fue un golpe fuerte que pudo abrir una grieta. Empezó a entrar luz.

Desde ahí fueron 4 años de intensa terapia, medicación, esfuerzo personal y familiar. El león se levantó. Volvió a jugar en River, ganó mucho y también descendió. Al retirarse se transformó en técnico y River volvió a primera. Su epopeya sigue.

Hoy, cuando le preguntan si toma su medicación responde: “Sí, claro. Tomo un cuarto de antidepresivo y un cuarto de ansiolítico a la mañana y una entera de ansiolítico a la noche para poder dormir. Todos los días. Yo las llamo las pastillas de la bondad, me hacen ser más bueno cada día”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s